Aromaterapia
Holística
Hace miles de
años se comenzaron a utilizar las plantas como ungüentos curativos o para
ceremonias religiosas, pero poco a poco, en las culturas antiguas evolucionadas
como la Egipcia, la Hindú, la India, la China, la Griega, la Romana. . . Se
fue descubriendo seguramente por casualidad, que respirar el aroma de ciertas
plantas y flores podría provocar reacciones en el ser humano, totalmente demostradas
hoy por nuestra ciencia.
La Aromaterapia
en si es una de las terapias, que hoy en día se consideran “alternativas”,
cuyo fin es resolver diversas enfermedades físicas e incluso psicológicas
a través de las plantas aromáticas.
Existen diversos
tipos de aplicación de esta terapia. Fundamentalmente se dividen en dos grupos:
1 – Por
inhalación o sea la región olfatoria, es el único lugar de nuestro cuerpo
donde el sistema central relacionado estrechamente con el mundo exterior,
esta región posee unas de las primeras neuronas sensitivas primarias que forman
parte de las neuronas cerebrales, después de este mensaje olfatorio, atraviesa
la corteza rinocefálica a través de numerosas fibras nerviosas, donde alcanza
el control superior del cerebro, como por ejemplo: el hipotálamo, la glándula
hormonal superior y el tálamo, el centro de transformación más importante
para todos los estímulos sensoriales.
A través del sentido
del olfato, se estimulan campos importantes de nuestro cerebro. Se puede decir
que nuestro bienestar general depende mucho más de la capacidad de oler de
lo que suponíamos hasta el momento, no sólo controla las funciones
corporales que no están sometidas a nuestra voluntad consciente, sino que
influyen en nuestro mundo emotivo.
2 –
Por contacto directo con la piel. Es la porción orgánica más grande de nuestro
cuerpo, con multiplicidad de funciones que van desde la regulación de la temperatura
corporal hasta la eliminación de toxinas y residuos, ésta establece
el contacto sensorial con el mundo exterior, influye en el sistema nervioso
autónomo, relajando y vigorizando.
Las investigaciones
han demostrado la secreción de endorfinas, que actúan como narcóticos naturales
del cuerpo, al reducir el dolor y al producir una sensación de alborozo y
bienestar.
Los aceites esenciales
y extractos florales son extraordinariamente ricos y contienen las fuerzas
vivas, que son indispensables para conservar la salud y la vitalidad de la
piel.
Al actuar como
estimulante celulares, ofrecen una mejor resistencia, frente a los ataques
de la vida moderna y al paso del tiempo. .
Profesora
Alejandra Sals

