Sexología
"El
Sexo con el Corazón Averiado"
¿El hecho de tener
una afección cardíaca significa que ya no puedo disfrutar del sexo?
Cuando en una
pareja, uno de los dos enferma de problemas cardiovasculares, se produce un
temor intenso a mantener relaciones sexuales, pensando en los riesgos que
esto podría ocasionar. Este temor se presenta en ambos miembros de la pareja
y constituye un agravante de una situación ya de por si difícil.
El impulso sexual,
el deseo, no disminuyen en estos casos por la propia enfermedad, pero estos
pueden verse deteriorados por la depresión y el temor que habitualmente conllevan
las enfermedades de este tipo. Cuando ese impulso existe, se siente la necesidad
de desarrollarlo y esto produce dudas y temores.
Debemos tener
en cuenta, ante todo, de qué tipo de enfermedad se trata y cual es la repercusión
en el organismo, como así también los medicamentos utilizados para el tratamiento.
El cardiólogo hará los exámenes y estudios necesarios para determinar el grado
de afección, pero en líneas generales, nosotros podemos decir, que una relación
sexual lenta, no atlética, no es más peligrosa para el corazón que subir dos
pisos por escalera. Así es que si una persona puede caminar con rapidez o
subir escaleras sin dificultad, el coito no debería causarle problemas.


sufrir la muerte
repentina durante el sexo extramarital que durante la relación con sus esposas
y quizás esto ocurra porque los encuentros extramaritales incluyen frecuentemente
una cena copiosa y alcohol, como asimismo, niveles más alto de estrés o de
excitación.
Con respecto a
la masturbación, tiene la ventaja de tener el control absoluto del ritmo,
hasta llegar al orgasmo. Es por esto que sugerimos que comience masturbándose
solo, si tiene aprensión sobre la reanudación de la actividad sexual.
Hay otras cuestiones
a considerar en muchos casos hay dificultades en la erección o en la eyaculación,
sea por la misma enfermedad o por la medicación. En estos casos habrá que
evaluar detenidamente las posibilidades y la conveniencia o no de solucionar
estas cuestiones.
Siempre debemos
tener en cuenta que una relación sexual plena y satisfactoria, no implica
necesariamente una penetración. Si es muy importante en estas afecciones como
para todas las personas, una sexualidad satisfactoria. Esto favorece la recuperación,
tanto por el ejercicio físico que supone como por el placer compartido, que
otorga al organismo una mayor vitalidad.
Todo esto es en
líneas generales y cada caso debe ser evaluado en su justa medida. Consúltelo
con su cardiólogo, pero nunca acepte la opinión de que Usted es demasiado/a
viejo/a o esta demasiado enfermo para preocuparse por el sexo. Siempre existe
una satisfacción que puede tenerse, aún en los casos más graves.
Yo
siempre les digo a mis pacientes que una caricia, una mirada, un tomarse de
la mano, un estar juntos simplemente. . . . Todos son goces y por lo tanto
componentes importantes de la salud física y de la curación de la enfermedad.
Hebe
Catinelli
Médica
Sexóloga

Les damos algunas
recomendaciones: No coma comidas copiosas ni beba alcohol previo a las relaciones.
Si se presentara algún dolor o molestia durante la misma, suspenda y descanse,
previo a iniciar un ritmo más lento.
Hay estudios que
sugieren que los hombres tienen mayor probabilidad de